El centre

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Fa 6 anys

Avui fa 6 anys que van posar al servei del nostre poble i la Comarca el Centre d'Equinoteràpia Unicorn Blanc.

La passió dels cavalls de la nostra família s'unien als coneixements adquirits per la Carla en el món de la Fisioteràpia i l'especialització en Equinoteràpia a la meva de terapeuta corporal, Gestalt i Sistèmica i especialista en treballs emocionals amb els cavalls com facilitadors.

L'espai La Rubina, el lloc Hípica Arnau Empuriabrava, gràcies a en Josep Maria que ens va animar i recolzar en aquest projecte va ser possible.

En Sergi Guibas, Jorge Cimadevilla, Laura Paret, per la seva incansable entrega, Els voluntaris, becaris que durant aquest temps heu format part de l'equip. Gràcies.

Són moltes les famílies que heu confiat i confieu en nosaltres i cada cap de setmana ens posem en marxa per treure el millor. Cavalls, terapeutes, auxiliars i especialment els nostres clients per anar un pas més enllà dels límits mentals i físics.

La primera Egua de teràpia la Neu, la nostra estimada Darling ( que com diuen els que la van conèixer no hi és, però ens vigila que ho fem bé), les actuals AIsha, Griselda, Gaia i aviat l'Espurna.

No va ser envà que vam escollir el mes d'abril i especialment el dia de la Terra per inaugurar aquest projecte. Respecte per la terra, pel lloc on ens trobem que estimem i valorem la seva energia, bellesa i la primavera com a lema:  després d'un temps adormit tot torna a despertar.

Gràcies a totes i tots.

Carla Güibas Arnau  i Anna M Arnau Barceló - Terapeutes
Jorge Cimadevilla- Auxiliar i entrenadors de les nostres Egues.













http://www.cfisioterapiacarla.es/Centre-d-equinoterapia-l-Unicorn-Blanc/

Centre de Fisoterapia Carla Güibas
www.cfisioterapiacarla.es/
972250475

Solo respira



Els nostres nens també pateixen estres,
Ajudar-los a ser conscients del que els està passant i ensenyar-los eines per poder aturar-lo.
Respirar, meditar, relaxar-se....parlar
En el Centre de Fisoterapia Carla Güibas, tenim cura dels grans i dels petits.
Truca demana hora.
http://www.cfisioterapiacarla.es/CONTACTE/
972250745




Terapias con animales

Perros, caballos, delfines, y hasta leones marinos, han ayudado a personas discapacitadas o socialmente aisladas (alcohólicos, drogodependientes, ancianos...) a conseguir o recuperar el contacto con su entorno, o a desarrollar su capacidad de comunicación, como en el caso de los afectados por algún trastorno del espectro autista.
Las investigaciones al respecto han demostrado que las personas que padecen autismo pueden conseguir grandes beneficios si siguen terapias asistidas con animales como perros y caballos. Entre las dificultades que presentan estos pacientes se encuentran el retraso en la adquisición del lenguaje (en muchos casos ni siquiera llegan a hablar) y su incapacidad para mostrar empatía, lo que les hace aislarse de las personas de su entorno y disminuye sus posibilidades de aprender a desenvolverse en sociedad.




Los animales preferidos para poner en práctica este tipo de terapias son los perros y los caballos, entre otras cosas, por ser los más accesibles en nuestro medio. En el caso de los caballos, la equinoterapia ofrece la ventaja de ser una actividad que se realiza al aire libre y en contacto con la naturaleza. La afectividad de este animal, que incluso es capaz de percibir las limitaciones físicas y mentales de los pacientes, se conjuga con el efecto terapéutico que ofrece su movimiento, y que aumenta el equilibrio, la concentración y la autoestima de los afectados por discapacidades físicas o psíquicas.
Los perros son animales inteligentes y cariñosos que disfrutan con la compañía humana y no necesitan hablar para transmitir su afecto, no juzgan a las personas y no requieren un nivel de comunicación exigente; además, son capaces de aprender a obedecer órdenes sencillas y se adaptan perfectamente a la rutina que necesitan los niños con autismo.
Los mejores terapeutas
Los buenos resultados conseguidos al utilizar animales para ayudar a personas con alguna discapacidad, o incluso en el tratamiento de la depresión o la ansiedad, han impulsado los estudios sobre los efectos terapéuticos que se pueden conseguir con animales tan diversos como el león marino. El aspecto lúdico de este tipo de terapias experimentales también contribuye a motivar a los pacientes y facilita su participación. Aunque muchos animales podrían servir para este fin, normalmente los más utilizados como terapeutas por su disponibilidad son:
Perros
Los perros muestran un especial afecto y apego por los seres humanos y resulta fácil adiestrarlos. Desde siempre han colaborado con las personas en la realización de numerosos trabajos, así como en tareas de rescate, rastreo, como guías... Han demostrado su capacidad para ayudar a personas ciegas o con otras discapacidades físicas, y seguramente por esto se pensó en ellos para iniciar terapias con niños autistas.
Además de ofrecer su compañía, el perro puede aprender a obedecer al niño mediante órdenes sencillas. El niño ya no es un ser dependiente, y se convierte en alguien importante para otro ser que depende de él (en este caso el perro). En estudios basados en terapias con perros se ha comprobado que niños que padecían algún trastorno del especto autista han desarrollado interacciones con el animal, tales como contactos visuales repetidos, comprensión de algunas manifestaciones del estado de ánimo del perro, como mover la cola cuando está contento, señales de afecto e, incluso, han sido capaces de realizar, sin ayuda, acciones como ponerle el collar para poder sacarle a pasear.
Los progresos, por supuesto, son distintos dependiendo de las capacidades del niño y de su grado de autismo, y la terapia se debe completar con otro tipo de intervenciones. Los perros elegidos para el tratamiento tienen que ser tranquilos y equilibrados, y estar adiestrados para cumplir su misión. Normalmente las razas preferidas son el golden retriever, el labrador y el pastor alemán.
Caballos
La terapia asistida con caballos ha demostrado su eficacia para mejorar el equilibrio y la movilidad, y por esto se ha empleado en personas que sufren diferentes tipos de parálisis. Pero también tiene efectos sobre la comunicación y el comportamiento, y puede mejorar la calidad de vida de personas con necesidades especiales. La equinoterapia es considerada por el paciente como una actividad recreativa, que se realiza en un entorno agradable que ayuda a relajarse. Además, el caballo es un animal muy inteligente que parece entender a las personas cuando intentan comunicarse con él, y esto permite establecer un estrecho vinculo entre el jinete y el caballo; así, la relación afectiva que establece el paciente con el animal le permite desarrollar su capacidad de empatía, favoreciendo su integración social y su capacidad de adaptación a diferentes situaciones.
Delfines
Estos simpáticos mamíferos son muy alegres e inteligentes y se han conseguido muy buenos resultados cuando se han empleado en la terapia con niños autistas. Los estudios que se han realizado sobre delfinoterapia han revelado que la interacción con los delfines mejora la concentración y la capacidad de comunicación de niños afectados por algún trastorno generalizado del desarrollo.
La terapia asistida por delfines para ayudar a niños con autismo hace años que se utiliza en otros países europeos y en Estados Unidos. En España, la Conselleria de Bienestar Social en colaboración con la Universidad Católica de Valencia y l’Oceanográfic de las Ciudad de las Artes y las Ciencias, ha desarrollado experiencias con esta terapia alternativa, con el fin de profundizar en el conocimiento de las posibilidades de mejora que puede ofrecer a las personas con este trastorno.

http://www.webconsultas.com/autismo/terapias-con-animales-para-el-autismo-3128

Com el cavall ajuda a sanar les nostres ferides



Centre d'equinoterapia Carla Güibas

Nos quedamos en la edad en la que nos hizo falta el amor

Con mucha frecuencia me encuentro con personas que por fuera parecen de 20, 30 o 40 años, pero en su interior son como si se hubiesen quedado en su mas tierna infancia, aún añoran el amor que les hizo falta cuando eran pequeños. Y se quedan así hasta el momento en el que por su cuenta aprenden a encontrar la satisfacción en sí mismos
 
 
 
 
Nos quedamos en la edad en la que nos hizo falta amor.
Cada etapa tiene sus necesidades, es decir, la forma en que requerimos del cuidado y amor de los padres cambia año tras año.
En la etapa temprana de la niñez se forma la confianza, por eso en este punto de la vida el amor se expresa con los cuidados de la madre y su atención a las necesidades del niño. Si durante esta fase el cariño de la madre es poco constante o ella rechaza a su hijo, eso puede causar en él desconfianza y temor excesivo por su bienestar.
En la vida adulta es dificil establecer contacto con este tipo de personas; cuando entablan una relación de pareja es común que sientan la necesidad de probar a la otra persona, sometiéndola a situaciones que la hagan demostrar su fidelidad. Cuando se trata de relaciones interpersonales especialmente cercanas, pueden sentirse vulnerables e indefensos.
 
Un par de años mas tarde, a los 2 o 3 años de edad, el niño aprende a ser autónomo y desarolla el autocontrol. Si los padres dificultan el desarrollo de estas áreas, por ejemplo haciendo ellos lo que el niño puede hacer por si mismo sin dificultad, o por el contrario esperan que haga cosas que le serían imposibles, entonces se crea la sensación de vergüenza. Por otro lado, si los padres corrigen en exceso a su hijo sin tener en cuenta las necesidades reales y naturales de su edad, es de esperar que el nño tenga problemas para controlar el mundo que lo rodea, y controlarse a sí mismo.
Ya siendo adultos, en vez de ser seguros de sí mismos, este tipo de personas sienten que los demás los analizan detalladamente y los tratan con desconfianza y/o desaprobación. Tambien es posible que presenten síntomas de trastornos obsesivo-compulsivos y delirio de persecusión.
 
A la edad de 3 a 6 años el amor se demuestra incentivando la independencia, apoyando la iniciativa, la curiosidad y la creatividad. Si los padres no permiten que el niño actúe de manera autonoma en esta fase, y responden con castigos desmesurados al comportamiento del pequeño, se desarrollará en él el sentimiento de culpa.
La vida adulta de una persona con este tipo de carencias se caracteriza por la falta de enfoque y resolución para trazarse metas reales y alcanzarlas. Además, el constante sentimiento de culpa puede ser la causa de pasividad, impotencia o frigidez, y también de comportamiento psicopático.
 
En la edad escolar se desarrollan la diligencia y el amor al trabajo. Si en este periodo se duda de las capacidades del niño o de su estatus con relación a otros de la misma edad, eso puede quebrantar el deseo de seguir estudiando, y tambien puede dar paso al sentimiento de inferioridad que en el futuro acabará con su propia seguridad en su capacidad de ser un miembro activo y productivo de la sociedad.
Si los niños perciben los logros escolares y el trabajo como el unico criterio que determina su éxito, entonces en la vida adulta ellos seguramente se convertirar en la así llamada “masa trabajadora“ en la jerarquía de roles de la sociedad establecida.
Propongo extenderle la mano a tu niño interior, y ayudarlo a crecer. Para eso, busca una fotografía tuya de cuando eras pequeño, o sencillamente imaginate al niño que vive en tí. ¿cuántos años tiene? ¿cómo se ve? ¿en qué piensa? ¿quién está a su lado? ¿que le preocupa?
 
Habla con él.
Toma una hoja de papel y dos lápices de colores diferentes, uno con la mano derecha y el otro con la izquierda. Si eres diestro, con tu mano derecha será tu ”yo" adulto quien escriba, y con la izquierda será tu “yo” niño quien tome la palabra. Si eres zurdo, lo haces al contrario.
Ahora solo se trata de tí y tu niño interior. ¿Quién hablará primero? ¿como empezará la conversación? Las respuestas que obtendrás podrían ser inesperadas y sorprendentes.
Ahora, ya que encontraste a tu niño interior y estás hablando con él, es la hora de que entre los dos surja una relación: Conversa con ese niño todo el tiempo que él quiera, Pregúntale qué le hace falta: dale lo que pida. Llámalo por su nombre (el tuyo), dile palabras dulces y amorosas, exprésale tu amor, recomiéndale algo. Sé para él el padre que necesitabas cuando tenías esa edad.
 
Autor: Irina Parfénova — Psicóloga
Foto de portada: Evgeniy Azarenok